¡Caca! Repetía una y otra vez Alexander Eaton cuando nos conocimos hace poco más de 6 años en un refinado evento de emprendedores sociales ¡caca! La nombraba cada vez que podía. La nombraba incluso cuando no había razón para nombrarla ¡caca!

Hoy, la historia de la caca se transforma en miles de granjas que adoptan la teconología de biodigestores en sus casas para unirse a la lucha contra una crisis climática que nos afecta a todos. No cabe duda, aún hay mucha caca que transformar.

La convocatoria Ecofilm 2019 “Energías Renovables” era la plataforma perfecta para comenzar a compartir esta historia de una manera única. Llamé a Xunaxi Cruz – amiga y productora de este documental – para que nos dijera a dónde ir y con quién hablar. Fue así como, Pay, Freddy, Alejandro y yo conocimos a Alejandra, Martín y más familias agricultoras que orgullosos nos contaron como la caca ha cambiado su día a día.

Gracias al Festival Internacional de Cortometrajes Ambientales: ECOFILM, ganó la CACA, ganó para ser compartida y nombrada, ganó para transformar un mundo que necesita visibilizar a todos esos agricultores que trabajan día a día por un lugar mejor desde sus pequeñas granjas ¡caca!